Cómo te explico...
Estamos en el mes de febrero y todo lo que nos rodea necesariamente habla de amor: lo referencia, lo ilustra, se ofrece, se explica.
En mi caso, me gusta reflexionar. Así que, ¿cómo te explico que…?
“El amor es una construcción de dos personas”, me dijo una amiga. Y me gustó mucho, porque alude a un proceso, a algo que tiene movimiento, que va cambiando con cada situación. Me trae a la mente la palabra orgánico: algo que se va adaptando en el uno y en el otro.
Hablamos de encontrar el amor. De lo difícil que es encontrar ese tipo de relación capaz de mantener las líneas abiertas para llegar a ser orgánica y constructiva.
Hasta que, en mi lectura matutina, entra sin golpear la puerta —como un vendaval— el concepto de unidad:
“A no ser que hubieras pensado que estabas falto de amor, no se te habría ocurrido pensar que ellos estaban tan faltos de amor como tú”. (UCDM)
Si estoy buscando algo, es porque creo que no lo tengo.
Si creo que algo no está disponible, es porque tengo la creencia de que me falta.
Todo encuentro es santo: una posibilidad de mirarnos más profundamente a través del otro Tal vez la pregunta correcta no sea cómo encontrar amor, sino cómo amarnos más y mejor.
¿Cómo aceptarme y respetarme más?
¿Cómo ser auténtica sin miedo a ofender a los demás?
¿Cómo ser auténtica y valiente, aceptando las consecuencias de ser quien soy?
En verdad, ese es el verdadero amor. Porque cuando aparece un otro con el que resonamos, solo podremos ofrecer un amor profundo, respetuoso, auténtico y valiente si primero lo hemos cultivado en nosotros.
No podemos dar lo que no tenemos.
La ilusión de las relaciones especiales —dice UCDM— es creer que otro puede proporcionarnos lo que creemos que nos falta.
Todos necesitamos una sola cosa y buscamos quién nos la dé. Le ponemos nombres, explicaciones, definiciones, según nuestro pasado y nuestra experiencia.
Todos queremos ser amados. Pero si lográramos atisbar una verdad tan simple que parece increíble…
Somos amor.
Somos amados.
Somos gotas en un mar de conciencia que es solo amor.
Cuando te separas de la fuente, te sientes solo, porque eliges ser gota y olvidar que eres océano.
Hasta la próxima.

Comentarios